jueves, 2 de marzo de 2017

Cocido madrileño

Foto: micasasostenible


El cocido madrileño como todos los cocidos hay muchísimas maneras de hacerlo. Es cuestión de costumbres autonómicas y familiares. ¿Orden para realizarlo? El que más guste y sobre todo práctico al elaborarlo. Yo lo hago en dos ollas porque las cantidades se lo merecen. Abundante, y tengo para varios días. Lo guardo en  el congelador en  tuppers y voy sacando cuando lo voy necesitando. 


Ingredientes:

Carnes: 

1 pollo
1/2 pieza de gallina
1 kg de panceta fresca
1 kg de tocino fresco
1 kg de morcillo de ternera
1/2 kg de chorizo fresco
1/2 kg de morcilla de cebolla (no de arroz)

Verduras y legumbres:
Un repollo
4 zanahorias
1 rama de apio
Patatas
Laurel
Clavo
Pimienta
1 Kg de garbanzos

Salsa de tomate:

1 Kg de tomates bien maduros
2 cebollas
2 dientes de ajo
Unas hojas de laurel
Sal
Así de fácil:

En una olla con abundante agua poner los ingredientes cárnicos menos la morcilla que la pondremos a cocer los últimos 10 minutos para evitar que se rompan.
En una olla con abundante agua poner los ingredientes vegetales menos el repollo. Los garbanzos previamente en remojo al menos 6 horas en agua templada y sal gruesa.
Trocear el repollo y después de lavado poner a hervir.
Poner las ollas a fuego suave en olla express durante 15 minutos después del silbido, o mínimo dos horas en olla tradicional.
Si se hacen en olla tradicional ir retirando la espuma que se vaya formando durante la cocción,
Colar los caldos cuidando que las carnes no se rompan (tienen que estar muy blandas pero enteras) y los caldos muy desengrasados















sábado, 5 de noviembre de 2016

Preparando la Navidad

Foto: micasasostenible
En noviembre ya me gusta pensar que van quedando menos días para que lleguen las fiestas navideñas. No es lo normal pensarlo con tanto tiempo pero en mí, se da el caso. Por lo general estas fiestas suelen producir agobio, yo  no lo pienso porque me agobien estas fiestas, sino porque me gusta disfrutar preparándolas con tiempo. Esto es precisamente lo que hacen que no me agobien, prepararlas con tiempo. He participado en concursos de villancicos y los he tenido que ensayar con tiempo para que quede una pieza más o  menos digna. A ser posible ganar o quedar en un buen puesto si ello se lo merece. Con las cosas de la casa me pasa lo mismo, con tiempo voy pensando en la decoración, busco las nuevas tendencias o bien con la imaginación al poder, y si miro el bolsillo, hago unas estrellas de cartón pluma que colgadas con hilo de sedal quedan muy bonitas. 
Mientras limpio me voy fijando en los rincones de la casa, para ver dónde puedo colgar alguna estrella; en alguna superficie despejada donde colocar un ángel en señal de espera; y algún centro decorativo que no roben mucho espacio.
Enseguida llega noviembre y ya queda menos para el Adviento. Voy pensando como decorar este año la corona de Adviento, comprar las cuatro velas. En los trayectos al trabajo o mientras hago deporte voy pensando los menús para los días más señalados; la cena de Nochebuena, la comida de Navidad. El día 27 es San Juan y también me gusta cuidar un poco más esta comida, el día de la Sagrada Familia. La cena de Nochevieja me gusta sorprender con un buffet, es algo más informal y salirse de lo habitual puede gustar a los demás, la comida de Año Nuevo y la de Reyes.
En total 6 primeros y segundos platos y un buffet. El tipo de comidas que me gusta es la cocina tradicional de la Navidad. Cada país tiene su tradición y son muy comunes en todas las familias. Me parece la más entrañable, la más familiar. Por así decir son las que más le van a esos días;  consomé, crema de almendras, cardo, sopa de pescado, una crema de marisco. Besugo, salmón, lubina. Lechazo, pavo, pato, oca, pollo de corral, cochinillo, caza. Y de postre compota, tarta de reloj, tronco de navidad, surtidos de polvorones, mazapanes, frutos secos, etc. El buffet nos da opción de hacer cosas que no ponemos durante el año.
Una vez que he pensado todo esto es momento de apuntar. Me siento, cojo papel y lápiz y empiezo hacer menús. Me compensa hacer de un tirón la segunda quincena del mes de diciembre y la primera de enero,  contando  que si sobra algo lo puedo aprovechar y lo pongo a partir del 6:  en croquetitas, suflés, empanadillas, villeroy, etc. O si ha sobrado mucho, que no tiene porqué, se congela y se va sacando en días que vengan mejor. Por ejemplo, para hacer una limpieza más a fondo en la cocina. Después hacer un buen pedido o compra calculando las cantidades para no improvisar, el proveedor por lo general calcula por ración y es el más acertado. Creo que esto economiza mucho y  ahorra tiempo. 
El tema del bolsillo es importante ¿verdad? Sobretodo en estos momentos. Sube más o menos el precio dependiendo de la calidad de los productos. Se puede hacer una sopa de marisco sin gastar mucho dinero si se aprovechan muy bien, por ejemplo, las cabezas y espinas de los pescados y mariscos. Y para terminar un gusto personal: estos platos de Navidad me gustan como son, es decir, en su jugo y el tiempo en hacerse el justo, además son rápidos y la presentación es muy buena. La caza, en cambio macerada el día anterior al que se vaya a cocinar. 

jueves, 29 de septiembre de 2016

Del blog de ishaces



El día no tiene suficientes horas 🕦 para tachar todo lo que hemos escrito en la agenda. Es verdad.
Muchos me han pedido que escriba sobre esto y me da reparo porque soy una “disasteritgirl”¡ya os lo advertí!.
¿De dónde sacas tiempo? ¿Cómo te organizas y llegas a todo?
La cuestión es que no llego a todo. No puedo con todo. Ni yo. Ni tú. Ni ninguna fémina viviente. Hay que asumirlo. Seremos unas “disastersitgirls” por el resto de nuestros días. Pero aquí están estos tips que a mí me ayudan para llevar este desorden muy bien organizado.
1-No soy imprescindible. La casa no es solo mía. Es de todos. Todos colaboran. Desde Bobe echando la ropa sucia al cesto, hasta El gato metiendo los cacharros en el lavaplatos. La madre y el padre. Todos tienen capacidad y brazos para hacer alguna tarea.
2-Esto no es cruel, por el contrario es muy bueno. Ganan en autonomía, responsabilidad, autoestima y valoran el trabajo de los demás. Además es un training para la vida.
3-No soy una segurata chunga ojo avizor. Cada uno tiene sus encargos asignados. Si no lo hace bien no voy detrás cuál lunática a hacerlo yo. Dejar que cada uno solucione sus problemillas. Después ya iré a explicárselo de modo positivo: “Lo has hecho muy bien, pero si esto lo haces así ya sería la bomba…”
4-Se trata de motivar, aplaudir, reconocer el esfuerzo. La casa es una gran empresa que sale adelante con el trabajo en equipo. Un equipo motivado siempre rinde mejor.
5-Pon objetivos alcanzables 📈 para todos, también para ti. No intentes poner un cordero cuando solo tienes tiempo de freír un huevo 🍳
6-Hacer un menú semanal de todas las comidas (con flexibilidad. La comida también se customiza). La misma comida para todos, sin diferencias. La hora de comer es un terreno muy fructífero para educar en valores: el ser agradecidos, la fortaleza, la generosidad. Una vez ceden unos y otra vez ceden otros. No hay opción a elegir (excepto en ocasiones especiales). Todos comemos de todo.
7-Hacer la compra no es una tortura. Cuelga una libretita de la nevera 📝 Cada vez que alguien coja el penúltimo bote de tomate o abra la penúltima tableta de chocolate ha de apuntarlo en la lista. Así el lunes arrancas la hoja y vas al supermercado sin necesidad de tener que repasar la despensa entera y sin hacer compras gigantescas. Gastas lo justo, es más rápido y siempre te quedará un remanente en la despensa por si las moscas.
8-La vida se ordena en cajas 📦 Vivimos en una caja, viajamos en una caja y nos organizamos con cajas. Que mantener el orden sea sencillo depende de la caja con que se guarde. Cajas y cestos para organizar todo. Cada una con su nombre hace todo más sencillo.
9-Trama una estrategia con todos y ponlo por escrito 📋 No se trata de meternos julepes supremos, si no de mantener la casa para que no se amontone el trabajo. Un poco todos los días. Hacer un horario con las tareas diarias (lavadoras, limpieza, compra, plancha…) Metas realistas en las que quepa también tiempo para vivir: tomar un ☕ café, quitarnos los pelacos, leer un libro y sentirse mujer 💅. Un tiempo para cada cosa. Horarios, horarios.
10-la casa es para vivir y no vivimos para la casa. Esa marca del vaso sobre la mesa no es fea, es señal de que allí hubo una fiesta. Esa pelusa en el suelo que te está quitando la paz, no te va a contaminar. ¡Reconócelo! Te has agachado como una obsesa a por ella. Disfruta de tu casa, invita a gente, ensúciala. Ya la pondrás al día según el horario fijado en tu plan de acción.
PRIORIZA Y DESCOMPLICATE. Limpia menos, vive más 💗 No te preocupes tanto por tener los cristales limpios y mira más a través de ellos. Juega con tu hijo, sal a dar una vuelta y no mires tanto las marcas del espejo que no te toca limpiarlo hasta el viernes, ¡coña!
PAUSE!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Zumo de tomate

Foto: micasasostenible

En verano que menos que un zumo de tomate natural siempre en la nevera. Para este zumo elijo de mi proveedor los tomates de pera para sacar mayor provecho de ellos, y los utensilios que me encanta utilizar son: la thermomix y el "colador chino". ¡Queda bien fino!.

Ingredientes:

Un kilo de tomates de pera
Sal
Pimienta

Así de fácil:

Trocear los tomates
Introducirlos en la thermomix , vaso licuadora o turmix
Añadir la sal y el aceite
Triturar
Pasarlo por el colador chino con la ayuda de la turmix para agilizar el triturado.
Una vez bien triturado apurarlo con la madera del chino 
Servirlo bien frío


jueves, 5 de mayo de 2016

Camisetas blancas de algodón

Foto: micasasostenible



Te cuento como consigo tener la ropa bien limpia. Un buen tratado en el lavado es la eficacia. Cada uno conocemos nuestra lavadora, dependiendo de la marca  tiene un cajetín con  varios depatamentos; prelavado, lavado, lejía y suavizante. En el caso de mi lavadora no tiene el de lejía. Es cuestión de estar atenta al primer aclarado para añadir la lejía en este momento. Ahora os cuento como lo hago:

Preparación de la prenda antes de lavar:

Pulverizo cuello, mangas y costuras internas de los hombros con desengrasante KH7
Pongo un programa con prelavado a 40º C. añadiendo un poquito de jabón para ropa blanca en el dosificador de prelavado y  más cantidad en el de lavado. Suavizante en el dosificador correspondiente.
Cuando coge el jabón del prelavado añado un chorro de amoniaco ( esto hace más eficaz el ablandado de la suciedad y prepara al lavado a eliminar la grasa)
Echo otro chorro de amoniaco en el lavado.
Si la lavadora no tiene dosificador para lejía estáis pendientes, y cuando deshecha el agua del lavado preparáis en un recipiente una mezcla de agua con un chorro de lejía para lavadora. 
Cuando el bombo está lleno de agua para aclarar, añadís la mezcla de agua con lejía. De esta manera no caerá la lejía directamente a la ropa y no la dañará. 

Ahora os dejo mi mail para que me preguntéis todo lo que se os ocurra sobre el lavado de la ropa y como conseguirla mantenerla bien limpia.

katyviji@gmail.com


martes, 3 de mayo de 2016

Leche merengada

Foto: micasasostenible


La leche merengada es un postre dulce y cremoso que se prepara hirviendo leche ( más buena aún si es ecológica) con azúcar, canela y cáscara de limón. Una vez fría, se mezcla un merengue, y a la nevera o congelador para conseguir que se tome bien fresquita. Se puede reservar un poco de merengue para decorar añadiendo canela en polvo. 

Ingredientes:

1 litro de leche
200 gr de azúcar
Un trozo de canela en rama
Una cáscara de limón
4 claras de huevo
El doble de azúcar que el peso de las claras
Canela en polvo

Así de fácil:

Poner a cocer a fuego lento la leche con el azúcar, la canela y la cáscara de limón.
Retirar del fuego y retirar la canela y la cáscara de limón.
Enfriar.
Templar las claras en el microondas con el doble de peso en azúcar.
Batir las claras hasta que estén duras.
Mezclar con la leche envolviendo el merengue en ella.
Decorar con merengue que hemos reservado.

domingo, 24 de abril de 2016

Pastel de hojaldre con fresas y frutos del bosque

Foto: Mi Casa Sostenible

Este pastel de hojaldre lo hicimos en clase de Técnicas para un hojaldre perfecto patrocinado por mi proveedor Organizados.es con frutos del bosque y productos ecológicos.
Técnica tradicional de trabajar y estirar una masa a base de agua y harina, introduciendo la manteca de hojaldre en el centro de la masa, estirando, hacer cuatro dobleces, volver a estirar... así, tres vueltas más y listo para darle forma. También tienes la opción de comprarlo hecho, siguiendo las instrucciones en el modo de hacer y un truco que la experiencia me ha ido enseñando: introducir el hojaldre muy frío,  en el horno,  previamente caliente a 200º C. durante 20 o 30 minutos. Me atrevería a decir que no pasa nada porque esté un poco congelado.

Ingredientes:

Una plancha de hojaldre
250 gr de fresas
100 gr de arándanos
100 gr de frambuesas
100 gr de moras
Azúcar glas

Así de fácil:

- Cortamos  la plancha de hojaldre en forma alargada.
- Con la ayuda del rodillo estiramos un poco la plancha en el centro  (con el fin de darle profundidad y poder colocar las frutas más tarde)
- Introducir en el horno previamente caliente a 200ºC durante 20 o 30 minutos.
- Retirar del horno
- Colocar en la banda de hojaldre, la crema y las frutas (previamente maceradas en un poco de azúcar y unas gotas de vinagre de módena)
- Pintar las frutas con el jugo que nos ha quedado de la maceración.
- Espolvorear toda la banda con azúcar glas 
- Introducr cinco minutos en el horno caliente 5 minutos para terminar de caramelizar.

Crema:

2 huevos
2 cucharadas de maizena 
1/2 l de leche
100 de azúcar
Cáscara de medio limón
un trocito de canela en rama

- Reservar un poco de leche
- Poner a cocer el resto de leche con el azúcar, la canela y la cáscara de limón.
- Batir los huevos y mezclar una vez batidos, en un poco de leche fría.
- Cuando rompa a hervir la leche añadir la mezcla de los huevos.
- Remover con un batidor de varillas hasta que cueza bien la crema.